en La serena y Coquimbo
Febrero se convierte en el mes con más rescates de bañistas en las playas
Por Javiera Jeria
El verano en el área metropolitana de La Serena y Coquimbo estuvo marcado por múltiples rescates en playas, así lo respalda el balance realizado por los equipos de salvavidas de ambas comunas.
Las cifras recopiladas por los municipios evidencian un escenario complejo, con emergencias concentradas principalmente en sectores no aptos para el baño. Pese al despliegue permanente de salvavidas y equipos de emergencia, las autoridades coinciden en que la imprudencia de los bañistas sigue siendo el principal factor de riesgo.
Durante febrero, estas conductas se intensificaron, convirtiendo al mes en el período con mayor cantidad de incidentes de la temporada estival, tanto en playas urbanas como en sectores de mayor peligrosidad.
Aunque el balance da cuenta de un alto número de rescates, desde ambas comunas destacan que el trabajo de los salvavidas ha sido clave para evitar consecuencias fatales. Gracias a las labores constantes de prevención y fiscalización educativa, la temporada estival 2026 se acerca a su fin sin registrar víctimas fatales en lo que va del año.
Desde los municipios de Coquimbo y La Serena informaron que el servicio de salvavidas de punto fijo se mantendrá operativo hasta el 15 de marzo, considerando a los turistas que salen de vacaciones en esas fechas. Asimismo, reforzaron el llamado a la responsabilidad y al autocuidado de los veraneantes.
Rescates al alza
Desde la Municipalidad de La Serena indicaron que entre el 1 de diciembre y el 18 de febrero se registraron 30 operativos de rescate, que involucraron a 60 personas, tres de ellas derivadas a centros asistenciales en estado crítico.
A ello se suman 332 asistencias directas a bañistas en riesgo inminente de ser arrastrados por corrientes de retorno, además de 7.749 acciones educativas y preventivas.
Al respecto, Javier Godoy, delegado de la Avenida del Mar, comentó que “en la mayoría de los casos, los rescates responden a la imprudencia de los bañistas, que hacen caso omiso a las indicaciones de los salvavidas”.
En cuanto al contingente, el equipo de rescate de La Serena está compuesto por 37 funcionarios, entre salvavidas, paramédicos y conductores. Además, cuentan con ambulancias, bote de rescate y vehículos 4x4.
En Coquimbo, el balance del Departamento de Gestión de Riesgos ante Desastres y Emergencias dio cuenta de 39 rescates por riesgo vital hasta la fecha. El departamento también destacó que febrero fue el mes más crítico, con 20 salvatajes, cifra que superó ampliamente los registros de diciembre y enero.
Sectores como Totoralillo, La Herradura y Avenida Costanera concentran la mayor cantidad de intervenciones, con un patrón reiterado de bañistas que ingresan al mar pese a las advertencias de los guardavidas.
Labores de prevención y educación
Durante el verano, los equipos de salvavidas de Coquimbo debieron intensificar las labores educativas y de mitigación de riesgos, a través de un trabajo informativo permanente sobre las condiciones del mar, la presencia de corrientes de retorno y los sectores no aptos para el baño.
Desde el Departamento de Gestión de Riesgos enfatizaron que “la seguridad en el borde costero no depende solo de la respuesta de los equipos, sino también del autocuidado de la población”.
En el caso de La Serena, el municipio detalló 7.749 acciones educativas realizadas directamente en las playas, orientadas a advertir a los visitantes sobre los riesgos específicos de cada sector. A ello se suman las asistencias preventivas a bañistas que ingresan al mar en condiciones de peligro.
Además, durante la temporada se registraron 332 ayudas directas a personas en riesgo inminente de ser arrastradas por corrientes, acciones que permitieron evitar emergencias de mayor gravedad.
Ambas municipalidades subrayaron que, pese al despliegue técnico y humano, el respeto a la señalización, a las banderas de advertencia y a las instrucciones de los salvavidas es la principal medida para reducir el número de rescates.
En este sentido, recalcaron que la temporada aún no concluye y que se mantiene una alta afluencia de público en el litoral, por lo que el llamado sigue siendo a la precaución y a la responsabilidad de los veraneantes.