Sábado 14 de Mayo de  2022
ALEMANIA

La historia de pareja de hermanos que tuvo cuatro hijos e insisten en legalizar el incesto

Cuando esta historia fue dada a conocer por primera vez en 2008, la prensa británica sostenía que se trataba de una pareja de gemelos, separados al nacer, que no se dieron cuenta de que eran hermanos hasta que el matrimonio estaba consumado.

Créditos: Daily Mail
Escrito en MUNDO el

Legalizar el incesto es una idea inconcebible a través de los tiempos. Una pareja de hermanos, que se unió maritalmente hace 15 años, lo sabe y batalla infructuosamente para cambiar la situación, a pesar de lo que evoca al mundo su petición.

Se trata de Patrick Stuebing y Susan Karolewski, residentes de Leipzig, Alemania, quienes en las fotografías lucen como una pareja convencional, a no ser por el oscuro trasfondo de su unión.

En 2008, el medio británico Daily Mail recién asomaba la punta del iceberg de esta complicada historia. Informó que Patrick fue dado en adopción poco después de nacer y que 18 años más tarde conoció a Susan. Ambos se enamoraron y casaron sin saber que eran hermanos, aseguró la nota.

Desde entonces, el debate en torno a su caso se instaló en la sociedad alemana, interviniendo legisladores, jueces y la opinión pública en general, ya que el hombre fue condenado a prisión por incesto. Y es que, nada lo detuvo, pese al encierro. Siguió procreando con su hermana, aún sabiendo el grado de consanguinidad con ella.

“Este es un trauma terrible para ellos. Se perdieron cuando eran bebés y ahora se han vuelto a perder. Han estado en duelo dos veces”, aseguró una terapeuta familiar citada por el portal británico.

A más de una década de ese análisis, se publicaron nuevos antecedentes de cómo se gestó esta unión, la cual sigue generando críticas a nivel mundial.

Uno de los detalles destacados, es que la relación incestuosa entre los dos hermanos ocurrió a los 6 meses de que la madre de ambos muriera. Pasó poco tiempo cuando Susan dio a luz a varios hijos de su hermano.

“Nuestra madre no lo habría aprobado, pero los únicos que debemos juzgarnos ahora somos nosotros”, en palabras actuales de Patrick Stübing.

2 condenas y 0 culpa: hermanos quieren legalizar el incesto

La imagen de la Susan Y Patrick nuevamente está circulando en el ciberespacio. Recientemente, ambos insistieron en legalizar el incesto, pese a que la justicia alemana -y más allá de ésta- rechazó su pedido, por razones obvias.

A la fecha, la pareja de hermanos que tiene 4 hijos en común. Uno de ellos habló de forma pública para reiterar que su unión sigue en pie, pese a la prohibición de los cánones establecidos al respecto.

“No nos sentimos culpables por lo que sucedió entre nosotros. Queremos que se derogue la ley que tipifica el incesto como delito”, declaró Patrick Stuebing, quien, en efecto, fue separado de su familia al nacer cuando su padre biológico intentó acuchillarlo, en circunstancias poco esclarecidas.

No obstante, cuando los medios internacionales contaron el incesto de esta pareja en 2008, hablaron de que ambos tenían 18 años cuando se reencontraron.

La información servida en las últimas semanas, detalló que Patrick buscó a su familia biológica, encontrando a su madre y hermana, Susan. La joven tenía 17 años y padecía una discapacidad mental.

Cuando eso ocurrió, el hombre tenía 6 años más que su hermana. Sabía la diferencia de edades, que era menor de edad y el grado de consanguinidad entre ambos. De hecho, fue cuando murió la madre de estos que consumaron la polémica unión.

“Me convertí en cabeza de familia y tuve que proteger a mi hermana. Ella es muy sensible, pero nos ayudamos mutuamente durante este período tan difícil y, finalmente, esa relación se volvió física”, aseguró Stuebing, en la historia que ya fue actualizada por Daily Mail.

Cuando todo se descubrió, el hombre que hoy tiene 44 años, fue a dar a prisión en más de una ocasión. La primera vez, en 2002, tras el nacimiento de su primer hijo. En esa ocasión fue sentenciado a un año de cárcel. Su hermana, de entonces 17 años, fue acogida por los servicios infantiles. Poco después, llegarían otros hijos concebidos con su hermano, quien salió en libertad condicional.

Entre 2003 y 2004, Susan dio a luz a dos niñas y su hermano cayó nuevamente en prisión, sentenciado a 10 meses por incesto. Sin embargo, para cuando el encierro se hizo efectivo, ella quedó embarazada por cuarta ocasión.

Discapacidad en dos de sus cuatro hijos

La condena a prisión y la de tipo social, no son las únicas consecuencias que acarreó esta pareja.

Susan cursaba un trastorno de personalidad cuando se encontró con Patrick y por eso no fue sentenciada a prisión, como su hermano, ya que fue declarada “parcialmente responsable” de los hechos.

Su relación tenía todos los impedimentos para consumarse. Estaba psíquicamente afectada, era menor de edad, sumando además que, genéticamente, no eran compatibles por su parentesco, además de los cánones morales y sociales dictando la pauta.

Con el paso de los años, se supo que dos de los cuatro hijos de la pareja tienen discapacidad mental. Pese a lo anterior, Susan defendió su vida en pareja con Patrick.

“No nos conocíamos en la infancia. No es lo mismo para nosotros. Nos enamoramos de adultos y nuestro amor es real. No hay nada que podamos hacer al respecto”, sostuvo.

Como las leyes alemanas los rechazaron en busca de legalizar el incesto, acudieron al Tribunal Europeo de Derechos Humanos. Vino un nuevo revés, ya que este resolvió, asegurando que Alemania dictaminó conforme a su derecho y deber, basándose en “la protección del matrimonio y la familia, (además de) “el riesgo de daño significativo”, en referencia a los riesgos de procrear hijos entre hermanos u otros parientes con grado de consanguinidad cercano.

Sin embargo, para Susan, no es cuestión de genética o cromosomas defectuosos.

“Seguimos nuestros instintos y nuestros corazones”, sentenció.