Domingo 8 de Mayo de  2022
ANTE HISTÓRICA INFLACIÓN

Todo más caro: ¿A cuánto se elevará la UF en escenario de histórica inflación?

El aumento en el costo de la vida ha incidido en el presupuesto familiar y mermado el poder adquisitivo de las personas.

Créditos: Lautaro Carmona
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La guerra del aceite, entre una decena de personas, en un reconocido supermercado que ofertó este producto que supera los 3 mil pesos el litro y que fue viralizada en redes sociales, es el reflejo de la preocupante alza de precio de distintos productos. Una inflación que pareciera no detenerse y que preocupa a los economistas y afecta gravemente los bolsillos de la ciudadanía.

Y las cifras son categóricas. El pasado viernes 8 de abril el Instituto Nacional de Estadísticas, dio a conocer que el Índice de Precios al Consumidor (IPC) de marzo alcanzó una variación de 1,9% mensual, la más alta desde el mes de octubre del año 2008, alza producida especialmente por el precio de los alimentos y bebidas no alcohólicas junto al de educación.

De esta manera, la inflación del año 2022 anota un 3,4%, mucho más del 3% definido como meta por el Banco Central y el costo de la vida aumentó en un 9,4% comparado a marzo del 2021, lo que trae consigo un aumento también de la Unidad de Fomento que este domingo 10 de abril tenía un valor de  $31.775,27, unidad financiera que es la base del pago de distintos servicios.

El costo de la vida sube otra vez

Marcelo Olivares, economista de la Universidad Católica del Norte señala que esta alza general de los precios influye directamente en el aumento de la UF considerando que según la normativa del Banco Central, esta se ajusta de manera diaria, en base a la variación del IPC del mes precedente, “entonces, mayor inflación siempre estará asociado a una mayor UF, así el principal problema en relación al ingreso de las personas es que mayor inflación y salarios más bien constantes significan la pérdida de su poder adquisitivo”. De esta manera, agrega olivares, “con el mismo salario, básicamente a las personas les va a alcanzar para menos cosas o van a tener dificultades para poder acceder a los mismos bienes o servicios que hasta ahora, porque los precios serán mayores”.

Para el economista es vital que en este período se evite “endeudarse y acceder al crédito, porque no sólo estamos en un escenario con una inflación importante, sino que también esto ha llevado a un alza en las tasas de interés y por lo tanto a un mayor costo de endeudamiento. Aquellos que tienen la posibilidad de ahorrar, hacerlo y mantener los ahorros que han podido generar”.

Por su parte, el economista de la Universidad de La Serena, Orlando Robles, complementa que la UF está indexada al IPC, así que tienen una relación directa. Sin embargo, el alza de la Unidad de Fomento ya está proyectada, por lo que las personas pueden conocer con anticipación cuál será su precio.

El economista agrega que “como se disparó tanto la inflación en estos primeros meses del año, el escenario será poco favorable para las familias  de aquí a diciembre, al menos”. A esto se suma que los sueldos y remuneraciones tienden a reajustarse y negociarse a fines de año, por lo que no habría cambios en los dineros recibidos por las personas durante este tiempo.

En lo formal la situación que se vive actualmente es la “disminución del ingreso real”. Así por ejemplo si a un trabajador le pagan un millón de pesos mensuales como ingreso nominal, mes a mes hasta fin de año, “ese millón en la función de canje por productos en la economía, se ve mermado. El canje que determinamos como ingreso  real  se ve erosionado de alguna forma. Entonces, en la medida que va pasando el año, con más inflación nos transformamos  en personas más pobres y con menor poder de canje”, explica Robles.

Y esto es lo que experimentan las personas todos los días, cuando realizan cualquier tipo de compra o utilizan algún servicio. Así, lo nota Mariana Pereira cada fin de mes cuando efectúa las compras de alimentos para el hogar en el supermercado. “Desde hace mucho tiempo que ya los precios están muy altos. Si antes yo con $280 mil podía abastecer mi hogar, hoy no bajo de los $350 mil. A esto se debe sumar el alza en los pasajes y la bencina, que ya la misma cantidad de dinero que le echábamos para una semana, ahora solo permite usar el vehículo un par de días”.

De esta manera, esta alza en el IPC y con ello de la UF golpea en créditos hipotecarios, precio de los arriendos, renegociaciones y educación, que son canceladas en Unidad de Fomento.

El economista aconseja en materia de ahorro e inversión, sopesar “el consumo necesario en la actualidad versus las expectativas de ahorro e inversión por el tema de rentabilidad”.

 

Compra de casas y automóviles

Para Orlando Robles, la condición más desfavorable,  específicamente en bienes de casas o autos, son los créditos, particularmente  en el caso de los hipotecarios con tasas “sumamente altas y a eso sumarle que la tarificación de las viviendas está en UF y seguirá subiendo de forma estrepitosa, al menos durante los próximos meses”.

Así, lo importante al comprar una propiedad, es  cotizar los créditos con las distintas instituciones bancarias y quedarse con el que entregue mejores condiciones. Se debe considerar la tasa con la que se tomará el crédito, revisar que no se agreguen seguros  innecesarios en la compra de la vivienda y pensar en la posibilidad de dar un mayor pie, las familias que pueden hacerlo, y pagar un dividendo menor.

Por otra parte, quienes tengan buena conducta de pago, cuando las condiciones sean mejores, pueden renegociar el crédito hipotecario para intentar bajar la tasa.

En el caso de los vehículos, Marcelo Olivares indica que, si es un momento adecuado para comprar, dependerá de la deuda que la persona esté dispuesta a tomar. “Si es capaz de comprar un vehículo al contado realmente no será un mal momento, hay un problema  con los stocks, pero en términos de endeudamiento, el ideal es que aquellas compras que se vayan a realizar, hacerlas, en mayor medida, al contado”.

Para Robles, para comprar un vehículo es importante que esté de acuerdo con la realidad de la familia, en tanto consumo y necesidad, porque mientras más elevada la tasación, también es mayor el pago de permiso de circulación y el crédito a pagar.

“Hay que considerar que un vehículo en este momento, más que una inversión, generalmente implica costos y gastos periódicos, el sentido del consumo y combustibles, que también está subiendo de precio y algunos costos que son relativamente fijos, como por ejemplo la mantención de un vehículo, el hecho de la disponibilidad de repuestos. Así que comprar un vehículo también se ha transformado en una situación de mayor cuidado”, añade Orlando Robles.

Respecto a un vehículo usado, el economista de la ULS indica que se debe considerar el potencial precio de reventa y las condiciones en las que vengan los vehículos. “El gran problema es que el mercado automotriz elevó mucho el nivel de precios y eso se debe, en parte, a la escasez de vehículos nuevos”.

Finalmente, “la recomendación es más bien a ser cautelosos y si es posible, postergar algunas decisiones de inversión o de compra”, concluye Olivares.