Crédito fotografía: 
Cedida
desde hace miles de años es que la miel es utilizada tanto para fines medicinales como nutricionales. Incluso los antiguos egipcios y los griegos la consideraban un producto sagrado, incluso la utilizaban como antiséptico y para la conservación de cadáveres. 

Los chilenos al día consumen en promedio 141,2 gramos de azúcar per cápita, una cifra muy superior a los 50 gramos diarios que la Organización Mundial de la Salud (OMS) aconseja consumir.

Ante cifras como estas –reveladas por un estudio que este año realizó Daily foods– es que muchas personas están buscando alternativas más naturales para endulzar comidas y bebidas, tales como la miel.

Este 6 de agosto en Chile se celebra el Día Nacional de la Miel, un alimento que es exportado en cerca de un 90% a Europa y Estados Unidos, constituyéndose como el principal producto pecuario primario exportado por Chile, según la Oficina de Estudios y Políticas Agrarias ODEPA del Ministerio de Agricultura.

Según el nutricionista Gonzalo Costa, académico de Nutrición y Dietética de la Universidad Finis Terrae, la miel es un producto rico en minerales y con reconocidas propiedades antibacterianas, antioxidantes y anti inflamatorias. Sin embargo, advierte, su consumo no puede ser ilimitado.

“La miel posee las mismas características en cuanto a calorías que el azúcar: 4 kcal por 1 gramo (…) si bien es más natural que la sacarosa, al poseer la misma cantidad de calorías que el azúcar su consumo debe ser regulado ya que el aporte calórico es el mismo. Por eso es aconsejable utilizarla en reemplazo del azúcar, pero con moderación”, subraya el nutricionista.

Reconocer la calidad

La miel, explica el académico, es una sustancia dulce sin fermentar que producen las abejas (Apis mellifera)  y cuyas variedades dependerán de la flor que estas utilizaron como fuente de néctar y el tipo de abeja que la produjo.

El nutricionista de la U. Finis Terrae destaca que la miel posee minerales como potasio, magnesio, calcio, cobre, cromo y fósforo y vitaminas como K, Tiamina, Niacina y Riboflavina. “El color de la miel dependerá del polen de las flores que las abejas extrajeron y contenido de minerales. Mientras más oscura, mayor cantidad de fenoles (antoixidantes) contiene la miel”, detalla.

A juicio de Gonzalo Costa, una de las grandes características de la miel es que es imperecedera y además no necesita ser refrigerada para su conservación. Sin embargo, dice, si la miel es refrigerada y se endurece es una señal de que es de buena calidad.

Otro dato que entrega el experto para identificar una buena miel “es que puede ser inflamable, sobretodo la cera de la miel, a diferencia de aquella que se le agregó agua, que no es inflamable”.

También aconseja evaluar la relación de la miel con la humedad: “la buena miel no humedece superficies, ya que queda pegada y no escurre”, dice Gonzalo Costa.

Beneficios

Según el nutricionista Gonzalo Costa, académico de Nutrición y Dietética de la Universidad Finis Terrae, además de ser una alternativa saludable para endulzar los alimentos, por sus características la miel tiene propiedades terapéuticas. Por ejemplo, detalla, contribuye a disminuir el dolor de garganta, las úlceras gástricas e incluso el dolor de oídos.

Y es que la miel, dice, tiene propiedades antibacterianas, antioxidantes y anti inflamatorias. “Además, la miel participa en los procesos de desbrindamiento o aseo quirúrgico, es decir, en la eliminación del tejido muerto, dañado o infectado”, explica Costa.

Por estas todas estas propiedades, añade, es que desde hace miles de años es que la miel es utilizada tanto para fines medicinales como nutricionales. Incluso los antiguos egipcios y los griegos la consideraban un producto sagrado, incluso la utilizaban como antiséptico y para la conservación de cadáveres. 

Advertencia

El académico Gonzalo Costa advierte que “en ningún caso la miel puede ser utilizada como reemplazo del azúcar en personas diabéticas, ya que su aporte en azúcar es el mismo”.

El nutricionista también alerta que los niños menores de un año tampoco deben consumir miel. “Debido a que es un producto de origen animal, la miel posee algunos microorganismos propios, como el Clostridium botulinum. Los niños menores de 1 año tienen un sistema digestivo aún sin madurar, debido a que su flora intestinal está en desarrollo, por lo que no se aconseja incorporar su consumo. Incluso podrían presentar alguna reacción alérgica, debido a que tampoco tienen completamente maduro su sistema inmune”, explica.

 

Suscríbete a El Día y recibe a diario la información más importante

* campos requeridos

 

 

Contenido relacionado

- {{similar.created}}

No hay contenido relacionado

Cargando ...

 

 

 

Radio elDía

 

 

 

 

Diario El Día

 

 

 

X