• Algunas fechas como Año Nuevo son especialmente críticas con respecto a la presencia de basura plástica en la costa. Foto: Nicole Muñoz.
  • Según los investigadores, la basura encontrada en las playas de Chile continental proviene de fuentes locales, lo que hace más fácil buscar estrategias para abordar la problemática. Foto: Lautaro Carmona.
  • Anualmente se realizan jornadas de limpieza de playas en las que participan escolares y personal de la Armada. Generalmente se recogen toneladas de basura de todo tipo. Foto: Lautaro Carmona.
  • Foto: Lautaro Carmona.
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El Día
Un completo informe sobre la presencia de plásticos en las costas del país presentaron en conjunto varios expertos, basándose en investigaciones menores, publicaciones y fotografías enviadas por usuarios. El reporte se enfoca en vertebrados y precisa que tanto aves como peces, mamíferos y tortugas, ingieren fragmentos del plástico o se enredan en redes y líneas de pesca.

Los efectos de la basura plástica en los ecosistemas marinos son irrefutables, principalmente en las especies que habitan cerca de mares y océanos.

Esa es la conclusión a la que llega un exhaustivo informe preparado por un grupo de científicos a partir de un compendio de diversos estudios, así como de datos entregados por ciudadanos que de forma anecdótica observaron o tomaron fotos sobre la problemática.

En el proyecto denominado “Impactos de la contaminación marina y plástica de las costas continentales en peces, aves marinas y otros vertebrados en el Pacífico Sur”, se explica cuáles son los puntos más conflictivos y las causas de la amenaza, además se determinó que 97 especies son afectadas por este tipo de residuos.

Marthin Thiel, biólogo marino de la Universidad Católica del Norte sede Coquimbo e integrante del Núcleo Milenio de Ecología y Manejo Sustentable de Islas Oceánicas (ESMOI), precisa a El Día que el estudio no fue sistemático, pero sirvió para visibilizar el tema de la basura en las playas del país.

“Sabemos que todas las regiones tienen problemas con la basura marina y por lo tanto los animales que viven a lo largo de la costa de Chile de una u otra forma están confrontando esa realidad”, apunta.

EL ORIGEN DE LA BASURA ES LOCAL.

Thiel afirmó que la basura plástica en Chile continental tiene fuentes muy locales, ya sea de personas que visitan las playas, la acuicultura, los puertos o la pesca artesanal, a diferencia de la situación en las islas oceánicas como Juan Fernández o Rapa Nui, que deben lidiar con residuos  provenientes de otras partes de América del Sur.

“Lo que falta ahora es que nosotros en el futuro hagamos estudios sistemáticos, donde vamos e investigamos en una región, por ejemplo, a un número específico de estas especies”, Martin Thiel, líder del estudio e investigador de la UCN

La mayoría son envoltorios, botellas y bolsas de plástico, sin embargo lo que más les preocupa a los científicos son los productos de un solo uso porque “se pierden en el ambiente, pero después de forma directa o indirecta, con los vientos, con los ríos y las lluvias llegan al mar”.

Sobre las formas de interacción de los animales con estos residuos, el investigador resalta que existen dos; la primera es por enredo con plásticos más grandes, cordeles, redes u otros implementos y la segunda por ingestión.

“Hay muchos que se quedan enredados, esto afecta generalmente a peces, aves marinas, a las tortugas y a los mamíferos. También hay otros que se comen fragmentos, que aparecen cuando el plástico pasa mucho tiempo en el océano bajo la influencia del sol y el oleaje. Básicamente alcanzan tamaños en lo que pueden ser ingeridos por una gran multitud de organismos que los confunden con su alimento natural”, agrega.

En detalle, 20 especies de peces, 53 de aves marinas y 19 mamíferos fueron reportadas en el informe. También cinco tipos de tortugas: la verde, la cabezona, laúd, olivácea y carey.

 “En esta revisión hemos detectado que las tortugas son las más afectadas al interactuar con plástico.”, dice Thiel.

LA INVESTIGACIÓN APENAS EMPIEZA.

Daniela Honorato, docente de la UCN y coordinadora de los Científicos de la Basura, programa de ciencia ciudadana que partió en el año 2007 en colegios de Coquimbo y que posteriormente se expandió al resto del territorio nacional, comenta que en cierto sentido es positivo que las soluciones al manejo de residuos se puedan generar desde las propias localidades.

Sin embargo, reconoce que es complejo determinar cuáles son los grupos de animales más impactados porque hay muchos que ni siquiera se están investigando.

“Lo que sabemos mediante la información científica es que los grupos más afectados son las aves, las tortugas, los peces y mamíferos marinos, pero resulta que estos son también los más visibles. Hay un montón de las que aún no se sabe nada, por lo que no es posible cuantificar la magnitud del impacto de la basura sobre ellos (…) por eso, el poder determinar qué especie o grupo son los más impactados es aún más difícil”, destaca.

En la misma línea, Martin Thiel considera que se hace necesario reforzar el monitoreo de la situación, porque si bien esta primera revisión es un resumen de muchos estudios que se sustentan en la observación o captura de fotografías, es fundamental llevar a cabo un análisis más metódico de la afectación de estas especies.

“Lo que falta ahora es que nosotros en el futuro hagamos estudios sistemáticos, donde vamos e investigamos en una región por ejemplo a un grupo específico (…) Una cosa que también hemos detectado es que las ballenas se están viendo afectadas por ingestión de plásticos, pero esto es en otras partes, en Chile no tenemos información porque hay pocos estudios que aborden el problema”, acota.

El investigador insiste que también es un desafío estudiar animales más grandes. “Es más fácil mirar el contenido estomacal de un pez pequeño, pero si tienes a una ballena del porte de una casa, investigar su interior requiere de otras herramientas”.

Y en paralelo, tampoco se sabe nada del efecto de la basura plástica en organismos invertebrados como los choritos, ostiones, piure o locos.

“De éstos no tenemos ninguna idea si tienen o no tienen microplásticos, pero ese estudio requiere de una investigación sofisticada, con equipos y tecnología que en Chile aún no se ha desarrollado pero que hay que implementar porque muchos de esos organismos son los que la gente consume”, advierte.

A LO QUE SE QUIERE LLEGAR.

Informes como el elaborado por los expertos del ESMOI apuntan a la necesidad de investigar más sobre lo que ocurre con el plástico cuando se fragmenta en pedazos cada vez más pequeños y logra entrar a las cadenas tróficas (alimenticias), y cómo afecta la ecología del océano.

Y aunque se sabe que la basura tiene un gran impacto en los sistemas marinos y en los animales que habitan cerca a las costas, aún no se ha cuantificado su alcance.

“Todos esos temas de los que sabemos muy poco requieren de investigación y de atención. Nosotros como investigadores jugamos un rol, pero también otras partes de la sociedad tienen que actuar, como por ejemplo los políticos con la toma de decisiones”, agrega Martin Thiel.

Es por ello que, si se quiere lograr una conservación eficiente de las Áreas Marinas Costeras Protegidas de Múltiples Usos (AMCP-MU) y otras zonas, el experto considera esencial atacar el problema de los plásticos, lo que se debe hacer desde los hogares, en los lugares de trabajo, negocios, comunas y ciudades, “pero falta mucho para lograrlo”, recalca.

SE NECESITAN SOLUCIONES “URGENTES”.

Thiel reitera que si bien las investigaciones señalan el problema de la basura y sus causas, una real solución debe pasar primero por los consumidores, las políticas y la regulación de las leyes. “Por último también por las empresas, que son las que nos venden estos productos de plástico desechable”, acota.

Lo mismo opina Daniela Honorato, quien recuerda que el tema de la basura marina es muy amplio.

“Nosotros como Científicos de la Basura nos enfocamos principalmente en diagnosticar la situación. Conocer la abundancia de los residuos, su composición, sus fuentes, pero hasta el momento no nos dedicamos todavía a estudiar los impactos en la fauna porque es un poco más complejo de hacer con voluntarios o estudiantes”, explica.

También aclara que hay mucho por hacer, porque los niveles de basura están llegando “a límites ya insostenibles, entonces es urgente poder generar otras políticas que nos permitan enfrentar el problema”.

“Tal como se aprobó la prohibición de bolsas, tenemos que hacer lo mismo con el resto del plástico desechable de un solo uso como son, por ejemplo, los vasos, cubiertos, bombillas, envases de plumavit que son para llevar comida, las botellas desechables o individuales. Todo se tiene que comenzar a regular porque solamente con la ley de bolsas plásticas no vamos a llegar muy lejos”, expone.

ACCIONES CONCRETAS EN LA REGIÓN.

El seremi de Medio Ambiente Cristian Felmer, desestima que en la región la situación de la basura sea crítica, pues a nivel nacional la zona se encuentra en los mejores indicadores en cuanto a la cantidad de microplásticos detectados en las playas.

“De hecho, de acuerdo al catastro de los Científicos de la Basura, en la zona no excedemos la media nacional. Hay lugares mucho más complejos como Antofagasta y eso se debe a varias razones. Una es la conciencia ambiental de la comunidad y también de las municipalidades que efectúan el trabajo de limpieza de playas como se debe”, reflexiona.

La autoridad también conversó con El Día sobre los proyectos que se ejecutarán para el manejo de residuos y evitar que estos lleguen a las costas.

“No solamente trabajamos en educación ambiental con los habitantes de las zonas costeras, sino también con nuestros visitantes. Además, promovemos la limpieza de algunos sitios emblemáticos”, señala.

En este contecto, para el próximo 06 de diciembre se realizará la primera jornada de limpieza y catastro del fondo marino de Coquimbo y La Serena, con el despliegue de un grupo de buzos en 10 puntos específicos para adelantar “una descripción de todos los residuos que se encuentran en nuestra bahía y así tratar de sacar los más voluminosos”.

También destaca campañas como ‘Chao Bombillas’ y la aplicación de la ley para disminuir el uso de bolsas plásticas.

“Efectivamente nosotros hemos estado haciendo hartas campañas de sensibilización, seminarios y otras actividades. Aparte de eso trabajamos con cerca de 150 colegios, porque los niños van a ser los grandes transformadores de educación ambiental en la región, en el país y en el mundo”, asegura. 6101iR

El trabajo de los científicos de la basura

La labor de investigación es colaborativa en esta instancia en la que participan científicos, profesionales y los colegios que organizan actividades para los estudiantes, siempre a través de la guía de la agrupación.

Uno de los objetivos principales es hacer ciencia y contribuir a la enseñanza científica en los recintos educativos, comenta Daniela Honorato.

“Otro objetivo del programa es contribuir a la conciencia ambiental de los niños y también de las comunidades, generando información científica relevante sobre la basura marina y poder generar información que les permita conocer cuánta basura hay, de dónde proviene y proponer las mejores soluciones para atacar el problema desde su raíz”, indica.

 

Captan presencia de microplásticos en humanos

Un estudio piloto presentado octubre de este año en un congreso de gastroenterología celebrado en Austria, demostró que las heces de un grupo de voluntarios de diversos países europeos contenían partículas de plásticos.

La investigación, realizada por científicos de la Universidad Médica de Viena y de la agencia estatal para el medio ambiente de dicho país, se basó en los apuntes de las personas sujetas al experimento, que comieron y bebieron lo habitual durante una semana y anotaron todo lo que ingirieron en ese lapso, además de precisar si era fresco o envasado, según consigna el diario español El País.

Los resultados arrojaron que de los 10 plásticos buscados se detectaron nueve de ellos. Destaca la presencia de propileno, usado en envases de leches y zumos, así como el PET, de las botellas de plástico. La longitud de las partículas oscilaba entre las 50 y las 500 micras.

Si bien la investigación no pudo determinar el origen de las partículas halladas en las muestras, de acuerdo al diario de los participantes, se sabe que consumieron alimentos envasados y la mayoría comió pescado.

En el primer estudio de este tipo, la tarea pendiente es determinar a partir de qué cantidad ingerida el plástico se convierte en un problema para la salud, ya sean de índole físico por la presencia de partículas plásticas, o por la posible toxicidad de sus componentes químicos.

 

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