Tras suspensión de Pampilla de San Isidro

Entre $4 y $13 millones: comerciantes estiman pérdidas mientras municipio realiza catastro

Comerciantes afectados por la suspensión de la Pampilla de San Isidro reportan pérdidas millonarias, con inversiones que en algunos casos alcanzaron los $13 millones. Mientras el municipio realiza un catastro para dimensionar el impacto económico, prepara un “18 Chico” para octubre que busca darles una nueva oportunidad para recuperar parte de lo perdido.
Los comerciantes y emprendedores de la Pampilla de San Isidro debieron retirar sus instalaciones debido a las intensas ráfagas de viento y precipitaciones que obligaron a suspender las actividades de Fiestas Patrias. (FOTO: Cristian Silva)
Los comerciantes y emprendedores de la Pampilla de San Isidro debieron retirar sus instalaciones debido a las intensas ráfagas de viento y precipitaciones que obligaron a suspender las actividades de Fiestas Patrias. (FOTO: Cristian Silva)
sábado 19 de septiembre de 2026

Lo que estaba llamado a convertirse en uno de los principales puntos de encuentro durante las Fiestas Patrias en el Valle de Elqui terminó abruptamente debido al intenso sistema frontal que afectó a la comuna de Vicuña.

La tradicional Pampilla de San Isidro sufrió los efectos del viento y las precipitaciones, con daños en carpas, ramadas y puestos comerciales. Ante las condiciones meteorológicas y el riesgo para quienes permanecían en el recinto, el municipio determinó suspender definitivamente las actividades.

La decisión significó un duro golpe para comerciantes, fonderos y emprendedores que habían realizado importantes inversiones para enfrentar varios días de funcionamiento. A pocos días de lo ocurrido, todavía no existe una cifra definitiva respecto de cuánto dinero se perdió.

El alcalde de Vicuña, Mario Aros, explicó a Diario El Día que el municipio se encuentra realizando un levantamiento para dimensionar tanto los costos para la administración comunal como el impacto entre quienes desarrollaban actividades comerciales.

“Todavía estamos en proceso de estimar las pérdidas y costos asociados a la suspensión de la Pampilla. Hay gastos municipales que ya se habían ejecutado, otros compromisos que finalmente no alcanzaron a materializarse y, por supuesto, está el impacto económico que tuvieron comerciantes, fonderos y emprendedores que se habían preparado para estos días”, señaló.

El jefe comunal agregó que se está realizando un catastro antes de entregar una cifra definitiva. “Nuestro equipo municipal está realizando un catastro y levantando antecedentes para poder dimensionar de manera responsable cuántas personas fueron directamente afectadas y cuál fue el impacto económico. Preferimos terminar ese trabajo antes de entregar una cifra que pueda ser imprecisa”.

UNA INVERSIÓN DIFÍCIL DE RECUPERAR

Entre los comerciantes existe preocupación por aquellos productos e insumos adquiridos específicamente para Fiestas Patrias y que difícilmente podrán utilizarse en una eventual reprogramación.

Mientras carnes y productos congelados pueden conservarse, otros alimentos utilizados diariamente en las cocinerías, como frutas, verduras, tomates y paltas, representan pérdidas inmediatas al no poder mantenerse hasta octubre.

A ello se suman quienes invirtieron en juegos y entretención. Es el caso de Rosemarie Jiménez, de Eventos Rosemarie, emprendimiento de Vicuña que este año logró instalarse por primera vez en la Pampilla de San Isidro, luego de varios años intentando participar.

La emprendedora realizó una inversión cercana a los $4 millones para instalar toboganes gigantes, reloj derribador y toro mecánico. Sin embargo, las fuertes ráfagas obligaron a retirar las estructuras y posteriormente la lluvia terminó por suspender las actividades.

“Todo comenzó lento, luego comenzó a llegar el público en masa y estábamos trabajando a full cuando se comenzaron a sentir fuertes ráfagas de viento. Comenzamos rápidamente a bajar todos los juegos. Como nosotros trabajamos con los juegos bien estacados, no tuvimos problemas, pero quedamos apenados por la gran inversión que se hizo para trabajar en esta Pampilla”, relató.

Jiménez aseguró que prácticamente no alcanzó a recuperar lo invertido. “Yo invertí $4 millones y no recuperé ni el 5%. Fue una experiencia bien extrema, jamás había estado en algún lugar que azotara tan fuerte el viento. Sentí mucho miedo. Finalmente tuvimos que desarmar todo, además comenzó a llover y nos trajimos todos nuestros juegos mojados”.

Una situación similar enfrentó Aníbal Araya, quien participaba por primera vez y había invertido cerca de $13 millones. El comerciante lamentó que el temporal cambiara completamente sus expectativas, aunque aseguró que buscará seguir adelante con la alternativa propuesta por el municipio.

UN “18 CHICO” PARA OCTUBRE

Frente al impacto económico, el municipio trabaja en una alternativa para entregar una nueva oportunidad a quienes tenían instalados sus negocios en la Pampilla de San Isidro. Se trata del denominado “18 Chico”, actividad proyectada para el fin de semana largo de octubre, específicamente los días 10, 11 y 12.

“Respecto del denominado ‘18 Chico’, efectivamente estamos trabajando para realizar una actividad durante el fin de semana largo de octubre. La idea es generar una nueva instancia de celebración, con artistas y actividades, pero especialmente entregar una nueva oportunidad a nuestros comerciantes, fonderos y emprendedores para que puedan trabajar y recuperar parte de los ingresos que esperaban obtener durante la Pampilla”, afirmó Aros.

La propuesta contempla además alternativas para los fonderos que no puedan o no quieran participar de la reprogramación, entre ellas la devolución proporcional del dinero pagado por el arriendo de los terrenos.

De esta manera, mientras el municipio termina de cuantificar las pérdidas dejadas por el temporal, comerciantes y emprendedores miran ahora hacia octubre como una posibilidad de recuperar al menos parte de una inversión que las lluvias y el viento impidieron rentabilizar durante Fiestas Patrias.