Avanza Platense en la cita continental
Coquimbo Unido cae en los penales y se despide de su sueño continental
El sueño de Coquimbo Unido en la Copa Libertadores llegó a su fin de la manera más dolorosa. El conjunto aurinegro quedó eliminado en los octavos de final luego de igualar 0-0 con Platense en un tenso compromiso disputado en el estadio Francisco Sánchez Rumoroso y caer por 7-6 en la definición mediante lanzamientos penales.
La igualdad 1-1 registrada en el partido de ida, dejó completamente abierta una llave que terminó confirmando la paridad existente entre ambos equipos. El Pirata tuvo oportunidades para inclinar la serie durante los 90 minutos, especialmente en la primera fracción, aunque no consiguió romper la resistencia del portero Juan Pablo Cozzani, quien terminó convirtiéndose en el héroe de la clasificación argentina al contener el lanzamiento decisivo de Salvador Cordero.
Coquimbo intentó asumir el protagonismo desde el inicio, empujado por un Sánchez Rumoroso que vivió una jornada de enorme expectación. Los dirigidos por Hernán Caputto buscaron profundidad con Cristian Zavala y Luis Riveros, mientras que Salvador Cordero y Juan Cornejo probaron con remates que fueron controlados por el seguro guardameta visitante.
Las ocasiones más claras para el local llegaron después de la pausa de hidratación. A los 35 minutos, Guido Vadalá dispuso de un mano a mano frente a Cozzani, pero no logró concretar. Poco después, una buena combinación entre Zavala y Sebastián Galani por el sector derecho terminó con Riveros levantando el balón desde la izquierda.
Platense ofrecía poco en ofensiva y apostaba principalmente por la lucha solitaria de Maximiliano Giménez. El delantero no conseguía asociarse con Mainero, Retamar o Togni, aunque el cuadro argentino estuvo cerca de aprovechar un grueso error de Diego Sánchez a los 41 minutos. La jugada fue corregida por Elvis Hernández antes de que la visita pudiera definir.
En el cierre del primer tiempo, un remate de Ferreira desde unos 23 metros volvió a inquietar al conjunto porteño que conjura el portero del Barbón.
Además de la falta de precisión, Coquimbo debió enfrentar problemas físicos que alteraron su planificación. Lucas Pratto abandonó durante el primer capítulo debido a una molestia muscular, mientras que en el complemento Manuel Fernández también tuvo que dejar el terreno de juego por lesión. Las modificaciones obligadas limitaron las alternativas de Caputto en una etapa decisiva del encuentro.
En el segundo tiempo aumentó la tensión y el Pirata comenzó a mostrar nerviosismo. Perdió claridad en la circulación, se fue apagando Zavala - su principal agente de peligro durante la primera mitad - y los cambios no consiguieron darle el impulso esperado. Platense creció con el balón y logró manejar largos pasajes del trámite, aunque tampoco tuvo la contundencia necesaria para liquidar la serie.
Diego Sánchez respondió ante un peligroso tiro libre ejecutado por Franco Zapiola y, minutos después, el travesaño acudió en ayuda del guardameta coquimbano frente a un disparo de Nicolás López. Fueron los momentos de mayor angustia para una hinchada que comprendía que cualquier equivocación podía terminar con la campaña continental.
Coquimbo tuvo una última aproximación en el tiempo agregado. Zavala y Galani consiguieron avanzar por la banda derecha y enviar un centro al área, aunque Alejandro Azócar no pudo capitalizar la ocasión. El marcador permaneció en blanco y, como no hubo alargue, la clasificación debió resolverse directamente desde los doce pasos.
En la tanda, ambos equipos mantuvieron la igualdad hasta el séptimo lanzamiento. Por el Pirata convirtieron Sebastián Galani, Nicolás Johansen, Benjamín Hernández, Juan Cornejo, Diego Sánchez y Alejandro Azócar. Platense, en cambio, mostró eficacia total en sus siete ejecuciones de Agustín Lagos, Mateo Mendía, Nicolás López, Luciano Giménez, Franco Zapiola, Juan Pablo Cozzani y Martín Barrios. Cozzani adivinó la dirección del remate de Salvador Cordero y selló el 7-6 que instaló al Calamar entre los ocho mejores del continente.
Platense celebró una clasificación inédita y ahora se enfrentará a Fluminense de Brasil por un lugar en las semifinales. Para el Pirata - como lo demostraron luego en el camarín los jugadores - el cuerpo técnico y, en especial la parcialidad, quedó la frustración de haber estado muy cerca de seguir haciendo historia, aunque también el reconocimiento de haber llevado la definición hasta el límite en una de las llaves más equilibradas de los octavos de final.