Hay agua en otro planeta

 El área de más lluvias anuales registradas está en la isla de Hawai, con 12.500 mm anuales, siendo cercano, otro valor, el de 12.040 mm anuales en Tcherrapundch, India.

Eduardo Rozas
A sólo 20 años luz de distancia del planeta Tierra, se ha encontrado un planeta orbitando la estrella Gliese 581, pero que se halla fuera de nuestra galaxia y que tiene gravedad y temperatura similar a nuestro mundo, por lo que se puede considerar habitable, por tener energía estelar similar a la de nuestra estrella llamada Sol, que es el eje de giro de nuestra galaxia.
En los planetas circundantes a la Tierra y que giran dentro de su órbita, se ve que no existen posibilidades de condiciones para la vida como hoy lo tiene nuestro planeta, pues o son demasiados fríos o bien muy calientes, no coincidiendo los estados gaseosos, líquidos o sólidos con que se encuentra el agua en la Tierra y que permite que la vida se pueda desarrollar, tal como la conocemos. Eso no quita que hubieran otros tipos de vida como de antimateria, por ejemplo.
Venus y Marte, los planetas más cercanos al nuestro y al Sol que muestran dos facetas súper interesantes: En Venus, el más cercano al Sol, el agua está vaporizada en toda su periferia por exceso de calor y el planeta Marte, a su vez, tiene bajísimas temperaturas en el día y noche solar, por lo que el agua es sólida cubriendo áreas lagunares mostrando escurrimiento de ríos y esteros cuando recibía más calor varios millones de años atrás y ahora entró en etapa de enfriamiento.
La Tierra se enfría también en forma similar a Marte, por supuesto que se requieren millones de años para alcanzar tal grado de enfriamiento.
Aún así, nuestro mundo presenta áreas frías como Vostok, en la Antártida, con temperatura media anual de menos 55,5º Celsius e incluso ha registrado la menor temperatura de la Tierra con la cifra de menos 88,3º Celsius.
El país con mayor temperatura registrada es Libia, con 58º celsius.
A su vez, el área de más lluvias anuales registradas está en la isla de Hawai, con 12.500 mm anuales, siendo cercano, otro valor, el de 12.040 mm anuales en Tcherrapundch, India.
La corta distancia entre la costa y la montaña hace que las nubes en el océano Pacífico se dilaten y se recarguen avanzando desde la costa hacia la montaña comprimiéndose por la altura de la cordillera de los Andes y luego al bajar hacia Argentina entrega el agua como lluvia y es poca la que podemos captar y mayoritariamente precipitando como nieve. O sea, es poca la cantidad de agua que nos llega a las cabeceras de los ríos.
Afortunadamente, desde los l.500 m.s.n.m. llueve y parte de esa agua se infiltra entre los coluvios y fracturas de las rocas manteniendo el flujo anual.
Algunos años atrás un director de Aguas sugería transportar hacia el Norte Chico, agua del río Calle Calle o Bío Bío. Pensándolo bien no estaba errado, pues en Valdivia la pluviometría es de 2.770 mm de lluvia anual y acá en La Serena es menor a 100 mm, por las oscilaciones entre ambas corrientes que aportan agua: La corriente de Humboldt y la del Anticiclón del Pacífico. De esta forma queda pendiente la idea para que pase a anteproyecto.

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