• Los operativos de rescate han logrado salvar hasta este lunes a 8 de los 13 atrapados, se espera que durante este martes o miércoles se concluya con las labores.
  • La decisión de paralizar las labores se debe a que los rescatistas necesitan descansar, para evitar complicaciones anteriores
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Efe
Las autoridades estudian las previsiones meteorológicas de cara al siguiente intento de rescate de los cuatro escolares y su entrenador que todavía se encuentran aprisionados a cuatro kilómetros de profundidad dentro del complejo subterráneo.

Las autoridades tailandesas dieron este lunes por concluidas las operaciones de rescate de las cinco personas que continúan atrapadas en una cueva en el norte del país, después de haber logrado sacar a ocho niños. 

"Algunos de los trabajadores necesitan descansar, mientras otros se encargarán de preparar la siguiente jornada", indicó a los medios Narongsak Ossottanakorn, portavoz de los efectivos de rescate, que agradeció el esfuerzo de las más de cien personas que participan en el operativo de salvamento de los menores y su monitor.

Cuatro niños fueron rescatados este lunes y otros tantos ayer, y los ocho están ingresados con buenas condiciones de salud en el hospital de Chiang Mai, según dijo Narongsak.

La misión de este lunes discurrió "más rápido de lo esperado" y fue completada en unas nueve horas, en las que los expertos recorrieron el camino de ida hasta la gruta donde se encuentra el grupo y regresaron con cuatro de los niños.

Al igual que ayer, los chicos salieron de manera escalonada; el primer abandonó la gruta cerca de las 16.45 hora local (09.45 GMT) y el último salió sobre las 19.00 hora local (12.00 GMT).

Las autoridades estudian las previsiones meteorológicas de cara al siguiente intento de rescate de los cuatro escolares y su entrenador que todavía se encuentran aprisionados a cuatro kilómetros de profundidad dentro del complejo subterráneo.

CIFRA: 8 estudiantes han sido rescatados hasta este lunes

De continuar con este ritmo, las autoridades estiman que podrían completar el rescate entre el martes y el miércoles.

"Este incidente debe servir de ejemplo a los niños sobre la importancia de la seguridad", señaló el portavoz tailandés.

La llegada el sábado pasado de un temporal de lluvias a la región y que permanecerá durante gran parte de la semana marcó el inicio de la operación de rescate.

Las precipitaciones son una de las principales preocupaciones de las autoridades, debido a que el agua filtrada por el monte puede volver a inundar las galerías y anular el drenaje efectuado desde que fueron hallados con vida los 12 escolares, de entre 11 y 16 años, y su tutor, de 26.

Narongsak insistió en alertar del problema que suponen las lluvias, pero dijo que un equipo de militares se encuentra en el monte con la tarea de bloquear la entrada de agua hacia los túneles subterráneos.

Los trece atrapados se internaron en las galerías el sábado 23 de junio tras un entrenamiento de fútbol cuando una súbita tormenta comenzó a inundar la cavidad y les cortó la salida.

Fueron encontrados tras nueve días de intensa búsqueda en la que participaron más de 1.300 personas.

"PORFIN PUEDEN DORMIR TRANQUILOS"

Los padres de los niños rescatados por el momento de una cueva de Tailandia han podido al fin "dormir" tras el inicio de la operación de rescate.

Suwicha Jitbarn, profesor de la escuela Mae Sai Prasitsart, declaró a Efe que pudo hablar esta mañana con algunos de los familiares de las víctimas.

FRASE: "Me dijeron que al fin han podido descansar", indicó el profesor Suwicha Jitbarn.

El docente imparte desde hace dos meses clases de tecnología a Peeraphat Somphiengjai, de 16 años, uno de los niños que quedaron atrapados el pasado 23 de junio en la cueva Tham Luang, en la norteña provincia de Chiang Rai, cerca de la frontera con Birmania (Myanmar).

Los equipos de rescate lograron entre el domingo y lunes sacar con vida a 8 de los trece aprisionados, doce estudiantes y un adulto, tras superar una complicada misión de salvamento entre pasadizos subterráneos parcialmente inundados y fuertes desniveles con una visibilidad nula.

Las autoridades no han precisado ni los nombres ni las edades de los rescatados y solo han dicho que fueron ingresados en el hospital provincial de Chiang Rai para evaluar su estado de salud.

Tras una interrupción de las operaciones con el objetivo de reponer las bombonas de aire comprimido utilizadas en las tareas de evacuación, la segunda misión procede hoy bajo el secretismo decretado por las autoridades.

El maestro describe a Peeraphat como un niño "callado", pero "educado y de buen corazón".

"Lo fui a ver una vez jugar al fútbol y sentí orgullo. Es un chiquillo muy bueno", comenta el instructor sobre su pupilo, que junto a otros 11 niños y un entrenador -quienes también quedaron atrapados en la cueva- conforman el equipo "jabalíes salvajes".

Los padres de Peeraphat han solicitado al colegio que conceda al menos unas "vacaciones" para cuando salga de la cueva con la finalidad de que acuda a un monasterio budista durante 15 días.

Las familias "están preocupadas por la seguridad" tanto de sus parientes como de los miembros de los equipos de rescate ante las dificultades que presenta la caverna, dice Suwicha.

"Las noticias son buenas, permanecemos optimistas de ver pronto al grupo en el campo de fútbol. Ahora mismo (dentro de la cueva) están disputando el partido de sus vidas", zanja el maestro, de 33 años.

La llegada el sábado de un temporal de lluvias a la región y que permanecerá durante gran parte de la semana determinó el inicio de la operación de rescate.

Las precipitaciones son una de las principales preocupaciones de las autoridades, debido a que el agua filtrada por el monte puede volver a inundar las galerías y anular el drenaje efectuado desde que fueron hallados con vida los 12 escolares -de entre 11 y 16 años- y su tutor -de 26-.

Los trece se internaron en las galerías el sábado 23 de junio tras un entrenamiento de fútbol cuando una súbita tormenta comenzó a inundar la cavidad y les cortó la salida.

Los equipos de rescate, en los que participaban más de 1.300 personas, les encontraron nueve días después en una isla de terreno seco a unos cuatro kilómetros en el interior de la caverna.

"Van a salir pronto y todos vamos a estar esperándoles", dice convencido el profesor, quien asegura que perdonará los deberes atrasados a su pupilo.

COMPAÑEROS ESPERAN POR SUS AMIGOS

Los compañeros de colegio de los doce chicos miembros de un equipo de fútbol que quedaron atrapados en una cueva del norte de Tailandia el mes pasado dijeron hoy que les esperan para jugar un partido.

En un acto con los medios, los escolares tailandeses mandaron ánimos a sus amigos y expresaron su convencimiento de que todos conseguirán pronto salir de la gruta subterránea donde quedaron aprisionados, junto a su entrenador, el 23 de junio.

"Supongo que todo será como antes, con normalidad. Iremos a comer barbacoa y jugar al fútbol (...) estoy contento de que cuatro ya estén fuera, pero estoy seguro de que todos saldrán después", dijo Waranchit, de 13 años.

Los cuatro chicos que salieron fueron rescatados el domingo y se encuentran hospitalizados.

Los equipos de salvamento volvieron hoy a buscar más personas, después de detener las operaciones por unas 14 horas para recargar las bombonas de aire comprimido que usas los buzos y analizar la situación.

Waranchit recordó durante el acto la mala experiencia que él vivió en el interior de la misma cueva.

"Tardé al menos 30 minutos en salir. Pasé mucho miedo", dijo el escolar, que ha estado en la cueva en cuatro ocasiones.

Otro de los compañeros, también integrante del equipo de fútbol de los "Jabalíes salvajes", el mismo de los que se encuentran atrapados, dijo que no fue al entrenamiento del 23 de junio con sus compañeros "porque estuvo viendo el Mundial".

Doce niños de entre 11 y 16 años y su entrenador, Ekapol Chantawong, de 26, se internaron en las galerías tras el entrenamiento de ese día cuando una súbita tormenta comenzó a inundar la cavidad y les cortó la salida.

Tirapat, de 13 años, expresó su "preocupación" por el estado de salud del entrenador, a quien calificó de una persona "amable y charlatana".

Pansaa, de 16, le pidió a su amigo Night que se dé "prisa" para abandonar la cueva, ya que tienen "muchas cosas que hacer juntos. ¡Te necesitamos!".

La llegada el sábado pasado de un temporal de lluvias a la región decidió a las autoridades a lanzar la operación de rescate.

Las precipitaciones pueden volver a inundar las galerías y anular el drenaje efectuado desde que fueron hallados con vida los chavales y el entrenador.

"Nadie tiene la culpa de este incidente, no hay que buscar culpables", opinó Keenet Pontsuwan, director de la escuela Mae Sai Prasitsart, donde estudian la mitad de los atrapados. 5801

 

 

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