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LUN
El equipo de Patricio Graff se presentó en San Carlos de Apoquindo para sacarle un empate al líder Universidad Católica. Anotaron para los cruzados José Pedro Fuenzalida y autogol de Valver Huerta en la paridad porteña.

Coquimbo Unido mantiene su marcha invicta en la segunda rueda en la Primera División, dejando una imagen de equipo consolidado que todavía puede dar nuevas señales y alegrías a sus hinchas. En la tarde de ayer se presentó en San Carlos de Apoquindo, en la casa del puntero Universidad Católica, rescatando un empate 1-1 que por momentos hizo ver endeble al anfitrión.

Tras un primer capítulo endeble, que fue íntegro para los cruzados, Coquimbo no desarrolló su juego habitual porque el sistema de cuatro volantes en la zona media, dejó muy desprotegidos a los atacantes Mauricio Pinilla y Jesús Ramírez.

Preocupados de la movilidad de los laterales cruzados, Farfán por derecha y Pedro Muñoz, por la izquierda, concentraron sus sentidos a contrarrestar más que de crear acción en el arco contrario. El balón lo administraba el local y su rotación lo llevaba a tener aproximaciones hacia el arco del argentino Matías Cano, quien no pudo evitar que José Pedro Fuenzalida celebrara la primera conquista del encuentro a los 24’, al rematar sin marca, un centro de Diego Valencia.

La Católica reforzó su confianza, aunque cometió el error de no buscar estirar las cifras. La mínima diferencia en el césped de San Carlos de Apoquindo, se ajustaba en parte a la intencionalidad y a lo que le costó a los Piratas asimilar su nuevo boceto en la zona media.

Sin embargo, en la segunda fracción despertó el aurinegro, vimos al Coquimbo Unido que adelantó sus línea entregando mayor dinamismo a sus acciones. Si el 11 de la primera fracción no había logrado ilusionar, el equipo que hizo su ingreso en el periodo final si provocó un quiebre. Y eso lo notó el rival.

Farfán, comenzó a tener la libertad para ir a terreno contrario y ganó metros cada vez que debió enfrentar al marcador Cornejo. La UC cometió errores y su fortaleza defensiva comenzó a tambalear. Un mal rechazo de Magnasco quedó para que Kilian Delgado venciera al portero Dituro, aunque no se pudo acomodar para el remate.

Minutos después, nuevamente Farfán se libera de la marca de Cornejo, despachando un centro bajo, que entre Pinilla y Huerta terminan enviándola al fondo del arco a los 60’. Y si bien el partido de ahí en adelante se jugó en tierra de nadie, con un tránsito fluido en la zona media que ya no tenía el ida y vuelta de los primeros minutos, la Universidad Católica inquietó al meta Cano con remates de Fuenzalida y Puch, mientras que Diego Oyarzún, en el balón detenido, hizo que un cabezazo pasara apenas centímetros del arco de Matías Dituro.

Los minutos finales ambos equipos cerraron filas guardando con celo la paridad. Sumar en estas circunstancias les hacía muy bien a ambos. Coquimbo le puso freno al futbol directo de la UC y estos últimos entendieron que ante cualquier nuevo descuido, los Piratas, podrían dejarlos con las manos vacías.

 

 

 

 

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