19 Junio 2013 - 10:00am
Sabido es que quién lleva la batuta en la solución del desastre económico europeo es la canciller alemana Frau Angela Merkel. ¿Por qué se preguntan muchos? Porque los alemanes tienen invertido un montón de dinero en los bancos centrales de varios países de Europa y, en consecuencia, pueden “sugerir” fórmulas y políticas de acción.
Pero, ¿por qué ellos y no otros? Porque los otros, en largos espacios de tiempo, con gobiernos populares, echaron mano a dinero que tenían y no tenían, dando beneficios sociales sin sustento.
Llegó el momento de pagar la cuenta y eso les ha tocado a los gobiernos actuales. Recortes de beneficios, apretarse los cinturones, quiebra de fábricas, desempleo, seguridad social por el suelo, protestas, etc. ¿Quién paga ese derroche? Los mismos beneficiados, el pueblo, al que se le dio beneficios irresponsablemente. Los alemanes, ¿son de otro planeta? No, sencillamente, son pragmáticos. Cuando hay, se reparte y se ahorra; cuando no hay, se restringe y se hace uso de parte del ahorro. Si es necesario se contratan préstamos para usarlos en actividades productivas que protejan el empleo, para que después con la reactivación, se paguen esos créditos. Quién mejor que ella, explicó recientemente en una reunión de la comunidad económica europea, cuando muy sencilla como es, expresó: “Da a veces la impresión de que para nosotros ahorrar es un placer en sí mismo. Pero se trata simplemente de no gastar más de lo que se ingresa”. Nos recuerda la economía doméstica de cada uno. Tanto recibimos como sueldo mensual, el jefe de hogar y en ocasiones, su esposa. Tanto gastamos de ese dinero recibido. Eso era cuando no existían las tarjetas de crédito. Por ahí comienza un desastre.