Recomiendo a Marx

Un viejo profesor me decía que a los grandes pensadores no hay que leerlos hay que comerlos, entendiéndose por ello los procesos de masticación, digestión, nutrición y eliminación intelectuales sólo así, según él, es posible llegar a entender la esencia de su pensamiento, dado a la tarea de recomerme a Marx cruzándolo con el contexto sociocultural actual se encuentra uno con verdades casi absolutas: Dice Karl Marx respecto de la Ley Moral: “La moral no existe, es sólo una superestructura de la mente humana que depende únicamente del sistema económico que se le imponga”.

La sociedad chilena viene sometida a una economía neoliberal de libre mercado en un Estado subsidiario que no ejerce control alguno ni menos pone límites a los agentes económicos actuales. Esto genera el marco moral que ampara las conductas de los individuos en todos los niveles. Así no debe extrañarnos que en la estafa social más grande conocida (Caso La Polar), los responsables no estén privados de libertad y los grandes implicados (directores) ni siquiera acusados, tampoco debe extrañarnos que un integrante del más alto Tribunal de Justicia prevarique amparado en una norma que así se lo permite, o que los delincuentes campeen a su entera satisfacción porque existe todo un sistema judicial obsecuente y garantista. El que las instituciones mientan públicamente y protejan corporativamente a degenerados y exista en la ciudadanía un sentimiento de desconfianza e impunidad de quienes administran al Estado.

Marx parece tener la razón, la moral de la nación no es más que la que el sistema económico le ha impuesto.

El sistema neoliberal es excelente, pero puede transformarse en el peor de todos si pasa a ser manejado por mentirosos y caraduras, sin contrapeso.
 

Comentarios

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Como siempre mi gran amigo David, pone “el dedo en la llaga”. Definitivamente cualquier sistema por bueno que sea en su esencia, será un desastre si es manejado por ineptos y sinvergüenzas caraduras cuyo único esfuerzo es manejar los hilos de la corrupción soportada por la ignominia de la impunidad, mal mayor de todas desviaciones de la organización social. La ventaja de “este sistema” sobre “el otro” es que éste es perfectible, auto cambiable, modificable y de hecho en permanentemente revisión. La dinámica de la economía libre la auto depura y perfecciona, por default. Y en eso supuestamente estamos. Pero, lo que nunca debiéramos olvidar es que “el otro sistema” no sólo no permite esta discusión, sino que destruye hasta la miseria extrema, cualquier indicio de análisis de la eficiencia de ella misma.- Ojalá que los chilenos hayamos realmente aprendido de la historia para no volver a repetirla como nuestros vecinos allende los andes.- Un abrazo desde Tabasco México

Como siempre mi gran amigo David, pone el "dedo en la llaga" Se trata exactamente de eso: el mejor sistema del mundo puede transformarse en el peor si es manejado por sinverguenzas y caraduras que viven de los demás, sin más esfuerzo que el manejar los hilos de la corrupción y la impunidad.- La ventaja de "este sistema" está en que es autoreformable y perfectible y en eso, supuestamente estamos. Podemos conversar, discutir, disentir, no estar de acuerdo, votar y hasta abusar de mi libertad de salir a las calles a protestar y destruir la propiedad ajena.- Lo que nunca debemos olvidar, es que el "otro sistema",al que indujo Marx y que algunos todavía añoran, no da chances de estar o no estar de acuerdo e impone, sin otros derechos, a una Dictadura en nombre del pueblo, que sólo produce miseria, explotación y retraso, social, económico y moral.- Dios quiera que los chilenos hayamos aprendido bien de la historia, para no tener que repetirla, como los vecinos allende los andes.
Un inmenso saludo desde Tabasco Mexico.-

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