19 Junio 2013 - 4:00am
Con “casi 70” azarosos años de vida profesional, Alberto (Gato) Gamboa no ha ganado el Premio Nacional de Periodismo. Ha sido propuesto en más de una ocasión. Pero nada.
En lo personal, sospecho que el jurado es el problema. Sólo cuenta con un periodista entre sus miembros: El último galardonado. En cambio, un jurado de “pares” acaba de concederle el Premio Bicentenario “Camilo Henríquez” establecido por el Colegio de Periodistas.
Vía electrónica, cientos de colegiados emitieron su voto en todo el país y el miércoles 11 de julio, aniversario de la creación del Colegio, le dieron este reconocimiento por su “trayectoria profesional”.
Aunque para este premio había cuatro postulantes, la lucha se libró fundamentalmente entre Gamboa, y Enrique Ramírez Capello. (Los otros dos eran Iván Cienfuegos y Salvador Schwartzmann). Ramírez, de indudables méritos como periodista y como formador de periodistas, está postrado desde hace un año y medio. Fue víctima de una gravísima negligencia médica. Sus colegas, sus amigos y sus discípulos, propusieron su nombre como una manera de alentarlo en su recuperación. Tuvo una muy buena votación. Pero no logró superar a Gamboa.
El miércoles pasado se entregó el galardón en una ceremonia en la sede santiaguina del Congreso Nacional. Junto con el aniversario del Colegio de Periodistas, se celebraron los 200 años de la Aurora de Chile. Se colmó el salón de la Cámara de Diputados. Pero no llegó autoridad alguna.
Camilo Henríquez, que llegó a ser censurado en su trabajo periodístico, anticipaba estos problemas. Fue él quien dijo: “Quitadme todas las libertades, pero dejadme las de pensar y escribir”.
Es lo que ha hecho toda su vida el Gato Gamboa.