¿Es usted feliz?

Hace meses se llevó a cabo en Santiago el Encuentro Mundial de la Felicidad. Uno de sus principales expositores fue el ministro Secretario de la Comisión Nacional de Felicidad de Bhutan, Dako Zurg. Bhutan, un país perdido entre los montes Himalayas, el cual representa un caso único en el mundo, al reemplazar como índice de su desarrollo (el Producto Interno Bruto, PIB) por el Índice de Felicidad Nacional Bruto.
Entre muchos conceptos, el ministro expresó en la oportunidad: “Debe ser propósito del desarrollo crear todas las condiciones que den felicidad, que es el deseo máximo de todo ser humano”.
Los exégetas argumentan que la felicidad “es una disposición espiritual al optimismo, a disfrutar de los momentos placenteros y aún los desagradables”. Así, alcanzar la felicidad se ha hecho tan esencial, que la Organización Mundial de la Salud la acepta como un componente integral de la salud fisiológica y mental. Si se piensa la felicidad en términos de un éxtasis constante, no existe. Existen sólo momentos de felicidad.
Lamentablemente, Chile figura entre las naciones menos satisfechas en el continente, por estar atrapados por el “síndrome del crecimiento infeliz”. Progresamos en lo material y retrocedemos en lo espiritual y en lo social.
Sostienen que las personas optimistas que se declaran felices tienen mejor calidad de vida, menos ansiedad y estrés y se enferman menos.
El pesimismo se aprende. El optimismo… también.

Comentarios

Comentarios

Enterado de que la Asamblea General de la ONU, en su 109ª sesión plenaria efectuada el 19 de julio de 2011, aprobó la Resolución 65/309, "La Felicidad: hacia un enfoque holístico del desarrollo", en la cual, entre otros, se invitó a los Estados Miembros a que emprendan la elaboración de nuevas medidas que reflejen mejor la importancia de la búsqueda de la felicidad y el bienestar en el desarrollo con miras a que guíen sus políticas públicas, y también enterado de que en Colombia, su Congreso había acordado adoptar la citada Resolución, hace justo un año que consulté al Ministerio de Relaciones Exteriores si en Chile se había realizado alguna gestión legislativa tendiente a aprobar la Resolución en comento y de existir, que me informaran el número del Proyecto de Ley.
Respuesta: "Revisada la información disponible en la página web del Senado, la Cámara de Diputados y la Biblioteca del Congreso, no existe registro de algún trámite legislativo en proceso o concluido que se relacione con la resolución de Bután.
De igual manera la Cámara Baja no trata el tema ni en plenario, ni en ninguna de sus comisiones.
Atención Ciudadana
Sistema Integral de Información y Atención al Ciudadano (SIAC)"
Por lo menos a mí, me resulta fácil entender por qué Chile figura entre las naciones menos satisfechas en el continente: No hay interés gubernamental ni legislativo por trabajar en ello.

Los opiniones vertidas a través de comentarios son de exclusiva responsabilidad de quienes las emiten y no reflejan necesariamente el pensamiento de diario El Día.