Cartas al director

Enviada por admin en 29 Oct 2010 - 08:45

La polémica que ha generado el cobro del pasaje a un carabinero que abordó un medio de locomoción colectiva hay que entenderla en el contexto de los cambios culturales que se han producido en nuestro país en los últimos cincuenta años.
En Chile, cuando aún subsistía el viejo espíritu republicano, los ciudadanos honraban a los servidores públicos. De acuerdo a ese espíritu transportar gratuitamente a un carabinero no era sólo un deber, era además un honor. El mismo espíritu también suponía la existencia de empleados públicos que se entregaban al cumplimiento del deber de manera casi religiosa y que se esmeraban, por consiguiente, en cumplir con sus funciones de manera ejemplar.
Pero las cosas han cambiado. Los funcionarios públicos (con o sin uniforme) se han transformado en empleados abúlicos y los ciudadanos al ver en ellos desidia, y en algunos casos hasta aprovechamiento del cargo, les han retirado el respeto que antaño les tenían. Ello explica, en mi opinión, el impasse que se suscitó entre un conductor de colectivos y un carabinero el pasado 15 de octubre. Ese mismo conductor hace medio siglo se hubiese sentido honrado de transportar a un carabinero, o a otro funcionario público en servicio, gratuitamente.

Juan Morales

Enviada por admin en 28 Oct 2010 - 09:54

Expreso mi total apoyo a  las decisiones de los vecinos y vecinas de Caleta San Pedro de no participar en un próximo simulacro de tsunami.
He asistido en dos oportunidades a reuniones donde la “comunidad con disciplina y creatividad” se prepara pensando en la familia como su principal preocupación en un posible siniestro. Pero eso no basta.
Este concejal en concejos pasados entregó la preocupación de una sola vía de evacuación y la respuesta ha sido la misma: ¡No hay otra solución! Nos falta ser solidarios. Pero no debe ser así; las autoridades de cualquier nivel tienen que dar una respuesta oportuna.
Sugiero o propongo que Bienes Nacionales pueda entregar solución: Terrenos vía expropiación o como la plantea el presidente de la Junta de Vecinos, José Cariaga, compra de terrenos a particulares por organismos del Estado, o que los dueños de predios humanitariamente deslinden un corredor o terreno para las emergencias; nadie está libre de un         siniestro natural o humano.

Lombardo Toledo Escorza
Concejal La Serena

Enviada por admin en 28 Oct 2010 - 09:53

En Santiago, en dependencias de la Universidad Central, fue presentado el último libro del profesor Luis Oro Tapia titulado “Max Weber: La política y los políticos. Una lectura desde la periferia” (Ril Editores, 2010). El encuentro tuvo por protagonistas a dos hombres oriundos de la provincia de Limarí y congregó a una cincuentena de personalidades vinculadas al mundo de la política y del quehacer  intelectual.
¿Quiénes fueron los protagonistas? El autor del libro, Luis Oro Tapia (magíster en ciencia política y doctor en filosofía) y, el presentador de la obra, Enrique Correa Ríos (profesor de filosofía y ex ministro de Estado). Puesto que ambos nacieron en Ovalle, en 1966 y 1945, respectivamente, no faltaron las alusiones a la Perla del Limarí.
El referido libro es el cuarto que publica el doctor Oro Tapia y éste, a diferencia de los tres anteriores, constituye una auténtica introducción a la vida cívica del siglo XXI. No sólo porque contribuye a formar ciudadanos más responsables, sino que también porque contribuye a despabilar a los electores y a tener ciudadanos más lúcidos y menos propensos a ser manipulados por los políticos.
En efecto, el autor del libro sostiene que “en democracia no hay malos políticos, sino que tan sólo malos electores”. Por eso, según Luis Oro, “la responsabilidad por la deplorable calidad de la política y de los políticos recae, en última instancia, en la candidez de los electores, en la desafección por la ciudadanía y en la irresponsabilidad de la opinión pública”. Y es, precisamente, a ellos (a los electores) a quienes está dirigido el libro.
En mi opinión, es un libro de lectura indispensable no sólo para aquellos que les interesa comprender la política, sino que también para aquellos que nos dedicamos a formar ciudadanos activos, pese a que en la actualidad no existe la asignatura de Educación Cívica en la  enseñanza media.

Fabrizzio Salinas
Magíster en Historia

Enviada por admin en 28 Oct 2010 - 09:51

Hemos sido testigos de un importante encuentro dedicado a la belleza, entendida ésta como esplendor de la verdad, como símbolo del bien.
El concierto de estreno del nuevo Coro de Cámara La Serena vino a crear una bella e invisible armonía para la patria, porque la música y muy especialmente la coral, en la que interviene el más maravilloso de los instrumentos: La voz humana, nos reú­ne y en ella todos nos reconocemos como hermanos.
El concierto, con un hermoso y selecto repertorio interpretado con sensibles matices y sublime sentimiento, fue aplaudido de pie por las asistentes.
Felicitamos a cada uno de sus integrantes; a Valeria Prado, la brillante pianista que acompañó al coro, y muy especialmente a su director maestro Eduardo Gajardo, quien deja de manifiesto una vez más su ya reconocida calidad de músico y poeta.
Invitando a la comunidad serenense, esperamos ansiosas el próximo concierto.

María Adriana González, 5.155.665-8;
Carmen Leiva, 4.987.744-7; Elizabeth Leiva, 6.179.908-8; Gloria Poblete, 6.873.442-8;
Susana Pacheco, 3.699.793-1

Enviada por admin en 27 Oct 2010 - 08:40

•No puedo dejar de manifestar mi malestar con la situación acaecida con la directora de la Escuela Coquimbo de la comuna porteña. Escribí justamente un saludo para el Día del Profesor (publicado el sábado 16 de octubre) y  decía entre otras cosas lo cotidiano que resultaba en las noticias observar con cierto asombro cómo alumnos golpeaban a los docentes y que me resultaba muy difícil desear felicidad en su día a todos los educadores del     país en dichas circunstancias.  La autoridad si no logra visualizar el tema de la “violencia en las escuelas” quiere decir que los resultados están por sobre la integridad del profesor, sean éstos buenos, regulares o malos. Quienes tenemos la oportunidad de ejercer esta profesión en cualquier nivel de enseñanza llevamos esta tarea o llevábamos dicha labor con mucha parsimonia y responsabilidad, en el hoy esto se ha convertido para muchos en un verdadero apostolado y las frías estadísticas una vez más colocan a los colegios municipales con un mayor índice de violencia al interior de los establecimientos educacionales a diferencia de los planteles particulares. ¿Qué harán ellos para que esto no ocurra? La respuesta no se deja esperar. Primero, ellos tienen la “posibilidad” de seleccionar a quienes ingresan, los municipales no pueden hacer esto, ya que atenta contra los derechos del alumno, es decir instituciones de orden particular subvencionado logran, y la autoridad les “permite”, dicha licencia.
¿Y la  Carta Fundamental no establece igualdad para todos?... Justamente es esta última la que en forma supletoria restringe muchas veces a los manuales de convivencia estudiantil y la aplicación con eficiencia y eficacia del mismo. En los establecimientos escolares en donde no existe un clima armónico es imposible obtener logros positivos en términos de aprendizajes y esto no tendrá un cambio a través de los tan “mentados” planes de intervención con psicólogos, terapeutas ni asistentes sociales no son ellos los llamados a contener lo ya desbordado.
Lo primero es que la autoridad asimile, no tan sólo internalice el problema existente, luego elabore un plan de acción estratégico común para todos. Les puedo asegurar que la violencia escolar no se mejora ni soluciona con más plata, el desarrollo humano de una nación se fundamenta justamente en su capital humano. Sin duda que todo esto va en escalada y por la transversalidad de la cultura de estos establecimientos están “obligados” a recibir a todos los alumnos, los cuales no son la piedra de tope del problema.
Lo decía en el escrito en mención anteriormente. Lamentablemente, este país tiene un Ministerio de Educación sin escuelas a su cargo, los municipios jamás han tenido el personal idóneo para enfrentar dicho punto de inflexión, estos últimos sobrellevan sobre sus hombros una responsabilidad gratuita. Finalmente, no es la idea encontrar culpables, pero sí que esto no se convierta a propósito del Premio Nobel de Literatura, en una “crónica de una muerte anunciada”.
Quisiera finalizar este escrito manifestando a la señora Ana María Gallardo, directora del establecimiento en mención, mi solidaridad y empatía especialmente porque conozco de su entrega por la educación de los niños vulnerables. Cada docente se levanta día a día con la preocupación de no ser sobrepasado por la acción desmedida de sus queridos alumnos, por lo tanto se solicita consecuencia y respeto al quehacer pedagógico. Quisiéramos utilizar primeras planas en los periódicos por logros alcanzados más que por hechos que denigren a nuestra persona y a quienes nos rodean.

Erick Leiva Latorre
Profesor. Mgs. En Ciencias de la Educación

Enviada por admin en 27 Oct 2010 - 08:38

Soy un ex funcionario de la salud. En 1964 trabajé en el Hospital San Pablo de Coquimbo, cuando tenía anexo el Traumatológico en Avenida Matta, donde laboré, en el pabellón de ordenanza de servicio menor, con el doctor Eduardo Marín Urzúa, médico de los que ya no quedan, de una calidad humana notable y que nunca se olvida de las personas.
Un profesional top one, que vuelve a su lugar de trabajo a cualquier hora, porque primero están sus pacientes, un doctor de vocación. Como dicen en Puerto Rico, “de los buenos quedan pocos”. Larga vida al doctor Marín, orgullo de Coquimbo.

Eduardo Gómez Catalán
Ex funcionario de salud,
1.648.517-9

Enviada por admin en 26 Oct 2010 - 08:34

Muchas veces nos preguntamos, ¿por qué no se aplica en Chile un test físico para establecer la condición física de los jóvenes de nuestro país y establecer el grado de sobrepeso y obesidad de ellos? Creo que ya se ha dado un primer paso con incluirlo en el Simce, de los octavos años básicos, cuyo objetivo es medir la capacidad aeróbica mediante el test de Navette, resistencia muscular medida con abdominales, potencia muscular evaluada por saltos a pies juntos, y flexibilidad (trabajo piernas, tronco).
Con respecto al test de Navette, se utiliza para medir la capacidad aeróbica máxima, sin embargo creo que es pertinente aplicar antes (como ya se ha establecido) y que me parece muy bien, el test de Cafra para todos los alumnos previa aplicación del de Navette y así determinar si el alumno está o no en condiciones de rendir un test mucho más fuerte como es el test de Navette y evitar accidentes cardiovasculares en jóvenes que no están preparados para tal exigencia.
Por otro lado, creo que el Gobierno va por la senda correcta al aplicar esta batería de test para determinar el nivel en que se encuentran los alumnos de nuestro país, sin embargo me parece que sus resultados deben compararse no tanto con otros establecimientos educacionales sino que confrontar sus resultados, después de un proceso, con los mismos alumnos evaluados, para que se establezca un programa de trabajo tendiente a lograr superar sus propios parámetros.
Todo lo que se haga en pos de la salud de los niños y mejorar la calidad de vida de ellos debe ser apoyado por todos los chilenos, sin importar el gobierno de turno.

Andrés Flores Tobilla

Enviada por admin en 26 Oct 2010 - 08:32

El semestre pasado un programa de televisión mostró la negligencia de un jardín infantil, la despreocupación y maltrato con el que atendían a los niños y niñas. Hoy la muerte de un pequeño entristece no sólo a la familia, sino que también a todas las educadoras de párvulos, porque nuevamente nuestra profesión se instala en la discusión pública y no precisamente por aspectos que beneficien a la sociedad.
Los niños son nuestra principal preocupación y es un discurso permanente. Pero en muchos jardines infantiles y salas cuna, la cantidad de menores por personal no es siempre la adecuada, ni las normas de seguridad suficientes. Al trabajar con niños y niñas no es un tema menor la seguridad, por eso la dedicación a ellos es minuto a minuto. Un descuido como sabemos puede ser imperdonable.
Por eso analizar lo sucedido tiene muchas aristas. Por un lado, los sueldos que reciben las educadoras de párvulos es preocupante, tanto como los acuerdos contractuales con los jardines infantiles (como el ser transportista) siendo que su preparación profesional no la capacita para eso. Hay que considerar, además, el poco personal de apoyo que existe en algunos establecimientos y en ocasiones hasta el aseo de la sala de clases cae bajo la responsabilidad de las educadoras.
No podemos seguir lamentando situaciones como éstas, debemos hacernos cargo y la familia es la primera fiscalizadora del establecimiento en donde envía a su hijo/a. Por eso, antes de elegir un jardín infantil deben observar la rutina diaria, el número de niños y niñas que se aceptan por sala, la cantidad de adultos que los atenderán, la existencia de personal de apoyo para las labores de aseo, y otros servicios. Sumados aspectos de seguridad en los accesos de entrada y salida, evacuación en caso de emergencia y algo esencial: La actitud que tienen las parvularias cuando están con los niños. Una educadora feliz, es sinónimo de un buen jardín infantil.

Myriam Iturriaga Vásquez

Enviada por admin en 25 Oct 2010 - 08:41

Sesenta y nueve días trastocaron a algunos(as) de forma manifiesta, aunque en la mayoría de los chilenos de manera implícita, lo que fue un hecho histórico para la nación y para el Bicentenario de nuestro querido país. Mineros de Chile: En forma especial y merecidamente a los treinta y tres de la Mina San José, mis más sinceros de­seos de satisfacción por vuestro temple y dosificación de angustia diaria en el encierro y posterior enclaustramiento, involuntario e inmerecido, de vuestras vidas. Sin duda este lamentable episodio, en forma paradójica, regocija y entristece, ya que el país entero sufrió, sufre, y el epílogo de este verdadero reparto de cine nos hace al final más solidarios, más sensibles y menos belicosos.
El mundo entero durante todo el tiempo colocó sus ojos en este hermoso y cálido país, observando cómo 32 chilenos y uno de ellos de nacionalidad boliviana, demostraron que se podía interactuar a pesar de la diversidad. Muchos dirán: “No les quedaba otra”. Puedo estar de acuerdo en aquello, pero, sin duda, demostraron trabajo en equipo, subordinación a los códigos propios del quehacer del minero y tenacidad ante la adversidad. Esto es y será el mensaje imperecedero que, ante el infortunio, nace y crece el tesón del chileno… Más allá de la numerología, Cristo, al ser crucificado, tenía 33 años.

Erick Leiva Latorre
Profesor