19 Junio 2013 - 8:00pm
La semana pasada les comenté mi paso por la sede de Flipboard en Palo Alto y la conversación que tuve con Marcos Weskamp. Al terminar esa columna les comenté que esa semana se lanzaría la versión en español de la aplicación. Pero la noticia que no adelanté, por ignorarla completamente, fue que ese mismo día también se informó de un acuerdo de Flipboard con el prestigioso The New York Times que fue una de las noticias respecto a lo que viene en los medios.
Por el acuerdo, los suscriptores que pagan el diario The New York Times, gracias a un nuevo sistema validador de las suscripciones dentro de Flipboard, podrán leer su diario en forma digital dentro de la misma aplicación donde hoy pueden revisar en forma paginada sus feeds de redes sociales como de sus medios favoritos. Algo similar se dio a conocer con otra aplicación: Pulse, otro proyecto nacido en Palo Alto, que anunció que los suscriptores del The Wall Street Journal, el diario financiero propiedad del magnate Rupert Murdoch, podrán empezar a leer sus contenidos favoritos en esa otra aplicación.
La semana pasada yo decía que Flipboard resumía lo mejor del internet que viene: hablé de ser un producto que vive en torno a las redes, que es propio del entorno móvil, que se diferencia por la calidad del diseño de su información. Me parecía que con eso bastaba para destacarlo como un elemento relevante que deben conocer.
El acuerdo también de alguna manera ilustra el fracaso relativo que han significado hasta ahora los caminos propios y variados con los que cada diario está haciendo aplicaciones para navegar desde las tabletas.
A diferencia de las revistas, que ya tienen modelos afinados alrededor del camino de Adobe o desarrollos propios parecidos como los que realizó AOL con Editions y Huffington, los diarios parecen no encontrar un modelo de aplicación que entregue a sus lectores una experiencia similar a la del papel.
La aplicación resumía lo mejor del internet que viene: hablé de ser un producto que vive en torno a las redes, que es propio del entorno móvil, que se diferencia por la calidad del diseño de su información.