Rosita Alveal y su pasión por el flamenco

La destacada bailarina imparte sus clases en la región, donde últimamente se ha lucido en presentaciones en vivo, dando muestras de un talento que desea transmitir a las nuevas generaciones

Armando Tapia Cortés
La Serena

El pasado 5 de diciembre, el Teatro Municipal de La Serena fue testigo del trabajo anual realizado en la región por Rosita Alveal, profesora de una academia de flamenco ubicada en calle O’Higgins 230, en la capital regional (entre Colón y Brasil).
Se trató de la guinda de la torta de una labor cultural que se seguirá prolongando en el tiempo, a la cual se sumó, además, la aplaudida actuación solista que tuvo tan sólo una semana antes, en la Plaza de Armas de La Serena, inaugurando el Segundo Festival Gastronómico de los extranjeros residentes en la zona. Así, esta artista que llegó desde Concepción y estudió en España hace del flamenco un estilo que suma preferencias en la zona.
“Desde niña me interesó la danza y fue mi decisión dedicarme a ello. En el año 1990 se gestaba en la ciudad de Concepción un movimiento de artistas interesados en el flamenco, bailarines, guitarristas y cantaores. Y en este contexto comencé a estudiar danza flamenca y española con diversos profesores”, recordó.
“En 1995 pasé a formar parte del taller de danza flamenca de la academia de Viviana Medina, una de las más prestigiosas de Chile, e integré el cuerpo de danza del Círculo de Estudios Flamencos de Concepción. Al cabo de unos años hice clases de danza en un colegio y en un Centro Cultural en Lota. Desde ese momento me di cuenta de que la danza flamenca era mi pasión y que me acompañaría por siempre”.
La profesora agregó que “junto a la danza aprendí sobre la castañuela de concierto y he viajado por muchos lugares de Chile interpretando y bailando. Cuando viajé a Jerez de la Frontera, en España, tenía clases de danza todo el día sin descanso. Fue una de las experiencias más enriquecedoras de mi vida. Por ello  pienso que sería egoísta de mi parte no compartir todo el conocimiento que he adquirido con los años de ensayo, práctica y trabajo”.
En octubre de 2000, Rosita participó como solista en el 7° festival Regional de Danza de la Octava Región. El año 2003 ganó el FONDART y participó en una producción de una obra flamenca, financiada por el Fondo de Desarrollo de las Artes y la Cultura, llamada “Pasión Negra”  en la ciudad de Iquique. Desde el año 2005 tomó parte en las actividades realizadas por el Centro Español de Antofagasta.
El año 2002 tuvo su propia academia de danza fla­menca en Iquique y Antofa­gasta, en donde realizó dife­rentes acti­vidades en el Tea­tro Municipal de esa ciudad. A eso se sumó su desempeño en innumerables actividades artísticas y producción de eventos flamencos con danza y música en vivo.  Dentro de sus presentaciones se deben mencionar exitosos pasos por salas de Santiago, Curicó, Chillán, Concepción, Lota, Puerto Montt, Talcahuano, Iquique, etc. Todo eso antes de llegar a La Serena a abrir su academia.
“Creo que el arte flamenco en Chile está aún en crecimiento, la danza se ha desarrollado bien, pero la lejanía de nuestro país ha jugado en contra. No son muchos los artistas españoles que nos vienen a enseñar, son muy escasos los seminarios y muy pocos los artistas que realizan sus muestras con visión profesional. La guitarra flamenca ha tenido mayor auge, dos guitarristas chilenos han tenido premios en España, la escuela chilena de la guitarra flamenca está en un situal alto. Yo espero con el tiempo y con el entusiasmo de la gente que me sigue, lograr crear un ambiente en torno a la danza que trascienda y pueda llegar a distintos lugares y, en especial, a aquellos que no tienen acceso a este tipo de espectáculos”, admitió.
Respecto a lo que significó su paso por el Viejo Continente, Rosita Alveal manifestó que “España es la cuna de muchas áreas artísticas, grandes artistas de diversa índole nacen allí y en la danza flamenca, los mejores y más puros son de ese país. Tuve la bendición de estar en la ciudad donde se gestó el flamenco, Jerez de la Frontera. Allí se desarrolla cada año el Festival de Jerez donde acuden artistas de todo el mundo a perfeccionar sus conocimientos. Tomé cuatro cursos con distintos profesores y bailaores de renombre internacional”, recordó.
“Fui afortunada de estar allí durante un mes completo aprendiendo el flamenco de primera fuente. Andalucía es el norte de cualquier artista que quiera seguir la senda del flamenco. Espero volver pronto para contagiarme de la energía y la pasión que debe impregnar la danza flamenca y poder transmitirla de mejor manera a mis alumnas”, dijo.
Finalmente, respecto a sus presentaciones que más recuerda, dijo que “las mejores han sido las galas que presentó como academia, porque he visto cómo las alumnas ponen todo de su parte para que el espectáculo resulte de alta calidad. El artista que enseña debe respetar al público y ofrecerle un espectáculo que recuerde con gratitud y no una muestra sencilla apelando a la buena consideración del espectador. Por ello yo bailo con toda energía y ensayo para ofrecer un evento a un nivel que logre colmar las expectativas”.
“En ese sentido mis galas con las academias que he tenido en Iquique y Antofagasta me han dado muchas satisfacciones y el público lo sabe agradecer. Si el artista local se queja de la poca afluencia de público es por esta misma razón, nadie tiene ganas de sentarse dos horas a ver espectáculos de calidad y nivel escolar, impuntuales y desordenados”.

Los opiniones vertidas a través de comentarios son de exclusiva responsabilidad de quienes las emiten y no reflejan necesariamente el pensamiento de diario El Día.