18 Junio 2013 - 2:00am
De acuerdo a un análisis de la Odepa, con esta cifra no se requiere aumentar el cupo legal de 15% al que pueden acceder las empresas para contratar personal del exterior
Un estudio realizado por la Oficina de Estudios y Políticas Agrarias (ODEPA), del Ministerio de Agricultura (MINAGRI), concluyó que en la región, entre los meses de enero y marzo de 2010 y el mismo periodo de 2012, se produjo una baja en el número de trabajadores asalariados en esta actividad de un 12%, pasando de 34.662 a 30.283 personas.
En el gremio, desde hace algún tiempo que vienen planteando sobre el problema de la escasez de mano de obra en el rubro, aduciendo, entre otras razones, que gran parte de esta fuerza laboral estaba emigrando a actividades como la minería, por lo cual, solicitaron que se pudiera ampliar el 15% legal de contratación de empleados del exterior que se les permite, por ley, puedan ocupar en sus labores. A esto se suma, además, que ha habido un incremento en la superficie frutícola plantada de un 38%. Es decir, con menos gente deben cubrir una mayor demanda.
Sin embargo, según este estudio, no sería necesario incrementar este porcentaje. En el caso de la región, el análisis explica que a la fecha existiría un cupo de 4.379 trabajos asalariados que se deben cubrir.
El seremi de Agricultura, Juan Francisco García, plantea que “si nosotros ocupáramos sólo el 10% del 15% permitido , conseguiríamos 3 mil trabajadores adicionales, por lo tanto, el estudio arrojó que no es necesario aumentar el cupo de extranjeros en la región”. Además, agrega, a la fecha existen 2.604 cesantes en la zona. “Si mil de ellos llegarán a la actividad, ya superaríamos las 4 mil personas, con lo que la demanda estaría cubierta”.
A su juicio, al existir gente disponible, lo que se debe hacer ahora es seguir fortaleciendo el empleo en el sector. “El gran desafío que tiene ahora la agricultura es mejorar las condiciones laborales tanto a nacionales como extranjeros, de manera que puedan atraer a más personas”, recalcó.
José Moreno, presidente de la Sociedad Agrícola del Norte, opina que éstos son promedios muy generales “porque la realidad que se ve en cualquier lugar y en cualquier campo es que existe dificultad para conseguir mano de obra” y agrega que “si esa es la realidad, algo no funciona, porque lo que vemos es que algunos agricultores han tenido que dejar fruta sin cosechar porque no se puede sacar”.
En opinión del dirigente, la idea es no crear un análisis tan generalizado, sino que se pueda revisar caso a caso el problema de las empresas. “La realidad nuestra es distinta a las regiones del sur. Nosotros estamos mucho más cerca de las zonas mineras. Muchas de las firmas están muy complicadas y tal vez una solución sería que se pudiera ver la posibilidad de que, en base a los antecedentes, a ellos se les pudiera dar una autorización para superar este porcentaje de 15%”, concluye. 3701i
Comentarios
Srs.
El día, en que paguen un salario digno, el día que cumplan lo mas elemental de una seudo ley de subcontratistas, de la que se cuelgan, porque ni siquiera una ley específica para nuestro sector existe. (ley ozono, tengan agua suficiente y oportuna para los trabajadores, baños limpios, nos otorguen colación con las calorías necesarias, cancelen las horas "muertas" que no pagan en el trabajo con cítricos porque se empieza después de las 10:00, cuando nos respeten, y no fumiguen cuando estamos trabajando en terreno o incluso cuando almorzamos bajo las parras). Cuando ese día llegue, los temporeros, volverán a trabajar en sus faenas agrícolas.
Por décadas los temporeros y temporeras hemos contribuido a generar fortunas fabulosas, que todos conocemos, sin embargo, nada de esa riqueza hemos conocido. Nada.
Ustedes los empresarios agrícolas, en base al dumping social, a la inhumana sobre explotación que nos someten han acumulado capital, y no han invertido en la suficiente innovación y tecnología. Hoy cuando los trabajadores emigramos en búsqueda de mejores expectativas salariales, y ya no tienen la mano de obra barata a la que se acostumbraron, nuevamente recurren a las viejas practicas para abaratar costos vía sobre-explotación obrera, traiéndola esta vez desde el extranjero.
Un sólo ejemplo, es una verguenza que el hombre más rico de Chile, el extranjero Luksic, pague menos del actual sueldo mínimo, a los obreros agrícolas, que cosechan mandarinas en el fundo Santa Rosa, esto ocurre hoy,hacia el sur a menos de media hora de Ovalle.
A los medios de comunicación les exigimos, que paren esta campaña por reinstalar el estatuto del temporero, que solo busca legalizar el robo.la Sociedad agrícola del Norte, debe conversar con los auténticos dirigentes de los temporeros y no buscar seudos dirigentes que están avalando esta mala ley.
los señores de la concertación y la derecha, los parlamentarios y senadores de esta zona que cinicamente han sido electos con nuestros votos, no han movido un solo dedo,para hacer justicia a nuestro sector. Indistintamente, los Pizarro; Los Encina, los Hormazabal, los mathei,( ministra del trabajo, jajaj, que ironía) los Walquer, Nuevamente los Walker, los velásquez. Gracias a estos patriotas, la aristócrata sociedad nacional de agricultura ríe sobre el sudor y sangre de los temporeros y temporeras de Chile.
Pero ya llegará el día, en que los tengamos nuevamente sentados conversando por trabajo decente, tal cual lo hicimos, en la protesta del 2007 en la ciudad de Ovalle.
Debe considerarse que la demanda es tan grande que ese pro enfaje de personas cesante simplemente no esta dispuesta a trabajar por el sueldo que ganaban antes, ahora se regodean y ante la oportunidad de irse a una mina prefieren dejar abruptamente el trabajo. Las condiciones para emprender en la agricultura son malas y pareciera ser que el éxito de la minería aportilla mas aun la agroindustria. El estado debería permitir el aumento de ingreso de mano de obra extranjera para satisfacer la demanda actual y así manejar con mejor proyección la poca superficie regable que nos queda, o satisfacer la demanda de agua al desarrollar procesos que la economise pero que requieren de mayor mano de obra.